Reynosa

Sin esperanzas y sueños rotos

Tenían cita programada para recibir asilo en Estados Unidos, pero con las nuevas políticas migratorias se canceló el programa y se quedaron atrapados en esta frontera
  • Por: Guadalupe Salas
  • 20 / Febrero / 2025 -
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Sin esperanzas y sueños rotos

Hoy se cumple un mes de la nueva política migratoria implementada por Donald Trump, en donde eliminó la forma migratoria de asilo político CBPOne, quedando varados en la frontera de México y Estados Unidos miles de migrantes.

Hoy se cumple un mes de la implementación de la nueva política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha tenido un impacto directo en miles de migrantes que pretendían cruzar la frontera en busca de mejores oportunidades de vida.

Algunos llegaron con niños, otros eran matrimonios; todos se encontraban con la esperanza de que sus citas en la aplicación CBPOne serían una puerta hacia el sueño americano, pero ese sueño se truncó". Graciela González Encargada de la Casa del Indigente  

Uno de los aspectos más relevantes de esta medida ha sido la cancelación de citas de asilo a través de la aplicación CBPOne, dejando a cientos de migrantes varados en las fronteras de México, en especial en Reynosa, Tamaulipas.

Graciela González, encargada de la Casa del Indigente, una organización que ha brindado refugio y apoyo a los migrantes, señaló que han recibido personas de diversas naciones, especialmente de Centroamérica. 

"Nosotros recibimos a migrantes provenientes de Centroamérica; aproximadamente estuvimos atendiendo a 30 personas provenientes de países como Colombia, El Salvador, Ecuador, Honduras y Venezuela. 

Ellos llegaron aquí porque querían cruzar a Estados Unidos, pero se quedaron varados debido a la cancelación de sus citas en CBPOne. Al no ser recibidos en ningún otro lugar, aquí les dimos un espacio, les ofrecimos una posada temporal y estuvieron con nosotros unos días mientras trataban de solucionar su situación", expresó González.

De acuerdo con la encargada, las personas llegaron en momentos de incertidumbre y desesperación, la cancelación de sus citas dejó a muchos sin rumbo, pues no sabían qué hacer o a dónde ir.

La Casa del Indigente enfrentó dificultades para recibir a todos los migrantes que llegaron, ya que el espacio es limitado. "Hubo un exceso de gente, algunos llegaron en esa misma fecha del 20 de enero y otros a la semana siguiente con citas muy cercanas. "Debido al sobrecupo, ya no pudimos recibir más personas; hace una semana comenzaron ya a emigrar a sus países de origen, los llevamos a Senda de Vida, donde se les ofreció ayuda para regresar a sus países", señaló González.

El caso de José Gabriel, un migrante hondureño que lleva tres meses esperando en la frontera, no tiene intenciones de regresar a su país debido a la violencia que ha vivido. "Yo prefiero quedarme aquí en Reynosa; en mi país fui amenazado por las Maras para que me uniera a ellos; decidí huir porque no quiero involucrarme en eso. 

Ahora voy a pedir ayuda para conseguir mis papeles y poder trabajar aquí en Reynosa, mientras tanto, ayudo en la Casa del Indigente, trapeo, barro, cuido a las personas mayores y así me gano la comida. Aquí nos han tratado bien", relató José con esperanza y determinación.

En la actualidad, mientras algunos migrantes deciden regresar a sus países, otros permanecen esperando una solución. Las nuevas restricciones migratorias han dejado claro que la lucha por el asilo no será fácil para muchos, y la situación en la frontera sigue siendo tensa y llena de incertidumbre.

La Casa del Indigente y otras organizaciones en la región continúan trabajando arduamente para brindar apoyo a los migrantes, pero los retos son cada vez mayores: la nueva política migratoria de Estados Unidos sigue afectando a miles de personas que, como José Gabriel, se ven atrapados en un limbo sin poder avanzar y con la esperanza de encontrar una oportunidad en un futuro incierto.

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