Sufren ansiedad vacacional 4 de cada 10
Conoce los síntomas de la ansiedad vacacional y cómo evitarla para disfrutar de tus vacaciones.
Aunque para algunos el periodo vacacional supone descanso y relajación, para otros estos momentos de receso laboral o académico pueden acarrear estrés, irritabilidad y nerviosismo.
Lo anterior es denominado "ansiedad vacacional", señaló el Jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital Civil de Guadalajara "Fray Antonio Alcalde" y Presidente de la Academia de Neurología y Psiquiatría del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), Sergio Armando Covarrubias Castillo.
"Para algunas personas las vacaciones no son sinónimo de descanso, al contrario, pueden generar en ellas preocupación excesiva y dificultad de adaptarse a cambios en la rutina. Un periodo vacacional conlleva a un proceso de readaptación social, y para alguien con dificultades para asimilarlas puede causar lo que llamamos 'ansiedad vacacional'", expuso.
"Se estima que durante estos periodos más de 40 por ciento de la población podría llegar a padecer o ha padecido síntomas relacionados con dicha ansiedad", afirmó el experto.
Señaló que es importante identificar los síntomas, mismo que pueden confundirse con sentir miedo o nerviosismo.
El experto recordó que la ansiedad no sólo tiene manifestaciones emocionales, también físicas.
Apuntó que las personas pueden llegar a experimentar dolor de cabeza, vértigo, visión doble, boca seca, dificultad para tragar saliva, presión torácica, pulsaciones anormales, taquicardia, náuseas o sensación de vacío en el estómago.
También pueden aparecer temblores, entumecimientos en manos, cara, brazos o la llamada "piel de gallina" constante.
Sobre los síntomas emocionales detalló que se pueden presentar mediante la sensación de angustia, preocupación excesiva con la cotidianidad y dificultad para poner la mente en blanco.
"Los factores que generan esta condición están totalmente relacionados con la edad y las vivencias de cada individuo; es decir, a un familiar que es proveedor le puede llegar a generar ansiedad la falta de dinero, o las adecuaciones a los horarios familiares", mencionó.
"Mientras que a un joven o a un menor, las expectativas y comparativas generadas por las redes sociales o los medios de comunicación, el uso poco estimulante del tiempo libre o los cambios repentinos en la rutina, pueden ser detonantes de ansiedad", abundó.