Noticias

Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch: una nueva era en la seguridad de México

Omar García Harfuch se consolida como una pieza clave en el panorama político de México.
  • Por: El Universal
  • 13 / Agosto / 2025 - 04:46 p.m.
  • COMPARTIR
Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch: una nueva era en la seguridad de México

Foto:Redes Sociales.

Claudia Sheinbaum Pardo, ordenada. Lógica. Matemática. Calculadora, y Andrés Manuel López Obrador, irracional. Pasional. Impulsivo. Iracundo, podrían haber decidido lo inimaginable con el cargo de Omar García Harfuch.

Desde el momento en que acordaron que fuera el responsable del área más sensible del país, colocaron al funcionario en la perspectiva de ser el hombre más poderoso e importante del gobierno. Ya lo es.

El huachicolero de la política, quien a su estilo encuestero sobre todo lo que le convenía –en los hechos lo despojó del gobierno de la CDMX y lo obligó a cedérselo a Clara Brugada–, habría cometido, con eso, el error de su vida.

En la certeza de que con su maniobra le causaría un gran mal, le hizo un gran bien. Consecuencia de actuar arrebatadamente.

En la idea de que con su capricho sometería a la presidenta, en realidad le entregó la llave de su probable liberación. Resultado de soslayar la prudencia.

En su firmeza de que Omar García Harfuch ocupara la titularidad de la SSPC, ella pensó a futuro. Tuvo visión. Negoció. No se confrontó. Adquirió su póliza de seguro sexenal.

En la asignación de los puestos más importantes de su administración, sólo con el de García Harfuch, Claudia Sheinbaum derrotó contundentemente a su arrogante maestro. Instalado en el absurdo de que es presidente vitalicio.

AMLO impuso a muchos altos funcionarios. La mayoría le deben su enriquecimiento y la vida. Sheinbaum nombró a varios. Uno, el más importante, puede salvarle el sexenio. Y lo que después ha de seguir.

Los resultados completos del fracaso y del éxito no se ven al instante.

Los que obtuvo ella se irán asomando con el correr de los días.

Los que él creyó haber conseguido, se diluyen a cada momento.

El expresidente le quitó a su sucesora la posibilidad de tener a un excelente colaborador en la jefatura de gobierno capitalino y sin pensarlo, se lo dio para todo el país, con la responsabilidad de maneja la seguridad. Que lo involucra todo.

Ella, con ese nombramiento, puso a su vez todo en manos de Omar García Harfuch.

Ese todo, en la situación y el contexto nacional e internacional actuales, especialmente, es la información. Sus posibilidades para hace casi cualquier cosa con ella, son ilimitadas.

Con la información, un poder excepcional que comprende todas las modalidades de saber sobre el Estado y el uso de la fuerza legal mirando a conservarlo, Omar García Harfuch es el funcionario clave del gobierno federal.

A diferencia del resto del gabinete, verdadera mediocridad dorada (aurea mediocritas) él, sabiéndolo todo, lo puede todo.

Su fidelidad, compromiso y desempeño, lo obligan a informar y servir a su jefa. Le debe el puesto. Trabaja para ella. No para el gran traidor. Mentiroso. Corrupto quien, además, nunca lo vio con agrado. Ni respeto.

Apelar al inmenso bien (inconmmensurabile bonum) de la información. Capital incomparable, podría cristalizar en grado superlativo para su constructor en algún momento. Para algunas cosas.

Con ese poder, Omar García Harfuch puede hacer lo que sea. Donde sea. A la hora que sea. O favor o en contra de quien sea. Lo que haga en el área de su competencia, debe repercutir positivamente en los demás ámbitos.

Por su origen familiar. Formación profesional. Experiencia. Trayectoria, es de esperar de él lo mejor de sí.

Por su institucionalidad. Lealtad y entrega a México, seguramente se ajustará a la ética y se obligará siempre a actuar para beneficiarlo.

Con todas las facultades legales que tiene, su capacidad de decisión y actuación es tal que, fundadamente, se puede decir que es, incluso, más poderoso que la presidenta de la República.

Con la información que posee, Omar García Harfuch domina el zoon panoptikon. Es el verdadero custodio de todo lo que ocurre en México.

Desde esa privilegiada condición y antes que nadie, lo ve todo. Lo escucha todo. Lo sabe todo. Lo puede todo. Su capacidad disciplinaria es incomparable. Inaudita.

Tiene el país en sus manos. Ese que refiere. Muestra. Refleja. Encabeza la presidenta, pasa primero por su conocimiento. Por sus manos. Es el reflejo de lo que él le informa y ella difunde. Publicita.

Con los Secretos del Imperio (arcana imperii) bajo su dominio, debería ser inaccesible. Inubicable. Invisible. No tiene que ser expuesto en el show de las mañaneras con minucias e intrascendencias. Comparadas con lo que es el Estado en su conjunto.

Jesús Reyes Heroles dijo que Gobernación, cuando él la encabezada, "no se ve, ni se oye... pero se siente". Esa institución, ahora, es como si no existiera.

Mucho más que eso es la SSPC hoy. Con más atribuciones. Es la fuerza. Cerebro. Corazón. Nervios del Estado. Que se hace y se hará sentir como nunca.

Aunque no sea el Tlatoani sexenal -y no necesita serlo-, Omar Harfuch es omnipresente. Omnisapiente. Omnipotente.

Algo bastante parecido a ser presidente de la República. E incluso más... Pero sin asumirlo. Sin creérselo. Sin buscarlo. Sin pensarlo siquiera.

Que quede claro. Este análisis no es candidateo. Madruguete. Promoción. Campaña. No los necesita. Por la prudencia y la mesura que le atribuyen quienes lo conocen, nada de eso le agrada. Lo rechaza. Lo detesta.

Empero, es innegable que él le toma el pulso al país minuto a minuto. Cada hora. Cada día. En toda la geografía. En todas las actividades.

Sabe quién. Cómo. Qué. Por qué. Dónde. Cuándo se mueve lo que sea que pueda afectar al Estado. Es la alerta preventiva. La alarma. El foco rojo de la presidenta. Solución, en gran medida.

Esa es su facultad. Su obligación. Su responsabilidad. Varios Indicadores dicen que está haciendo bien su delicadísima. Arriesgada tarea.

Mantener la seguridad del Estado. Recuperarla después del desastre del anterior presidente, no es fácil, rápido ni sencillo. La intención de hacerlo es tangible. Patente. Fehaciente.

Con todas las herramientas legales y operativas bajo su control. Con el respaldo y la confianza presidencial. Con colaboradores probadamente eficaces, su desempeño se centra en dos esferas:

1.- Estados Unidos. El problema del fentanilo, con el cual Donal Trump ejerce presiones brutales sobre el gobierno de Claudia Sheinbaum, claramente no está resuelto, pero los avances contra ese fenómeno están a la vista.

Esa labor, visible en los miles de detenidos, confiscación de armas y drogas, le ha redituado el inestimable status de interlocutor válido en Washington. Sobre ese reconocimiento, la colaboración y coordinación contra el flagelo, basada en el respeto a la soberanía nacional que tanto defiende. Interesa a la presidenta, es posible.

2.- México. Es aquí donde el secretario de Seguridad tiene un campo de trabajo vastísimo. Por la presencia de los cárteles más peligrosos del mundo. Por los nexos que eventualmente tendrían con integrantes de la élite morenista.

Por su responsabilidad. Funciones. Capacidades. Objetivos, Omar García Harfuch sabe con todo detalle quiénes son. Cuánto dinero tienen. Cómo lo amasaron. Dónde lo depositaron. Sus negocios. Propiedades. Prestanombres. Socios. Protectores. Protegidos.

Derivado de un gobierno que probadamente se vinculó con grupos criminales con base en la tolerancia-impunidad 100%; de abrazos, no balazos, los expedientes de información clasificada. Top secret, deben ser bastantes.

En una larguísima lista, que con toda seguridad es conocida en Estados Unidos, deben figurar obligadamente los nombres de Adán Augusto López Hernández. Ricardo Monreal Ávila. Rubén Rocha Moya. Mario Delgado. Américo Villarreal. Changoo León y un sinnúmero de políticos que ahora son DATO PROTEGIDO. Pero no lo serán por siempre.

En ese grupo debe estar a la cabeza Andrés Manuel López Obrador, padre de la descomposición-involución nacional. Artífice de los más graves. Grandes problemas que heredó al país y a Claudia Sheinbaum.

Con certeza, sus hijos, sobre todo (D)Andy, son ya objetivos observados. Observables. Fichados. Por la ostentación de su riqueza. Por las infundadas. Locas ambiciones "presidenciales" de éste, alentadas por su padre.

La información es extraordinariamente valiosa. Pero si se la posee y no se la utiliza, pierde su valor. Todo el potencial que tiene.

Si mira a conservar el Estado. Evitar interferencias indebidas e inmorales de AMLO en su gestión. Y quiere asumir verdaderamente su cargo de Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo está obligada a utilizar ese inestimable instrumento. Todo un tesoro.

Primero, contra López Obrador, su mayor carga. Su impedimento máximo para ser ella. Para gobernar. Ejercer el poder sólo ella.

Colocar a Omar García Harfuch donde está, fue su mayor acierto. Él –con información– puede recordarle a AMLO que se le sabe todo. Que se pueden exhibir todas sus ruindades. Probables crímenes en distinto grado. Quedar desnudo. Deshecho. En perspectiva de ir a la cárcel.

Una palabra de la presidenta bastaría para salvarse ella misma. Para librar al país del tumor maligno que López Obrador enquistó en la Nación.

Con esa decisión, que todos aplaudirían, pondría en orden a los rufianes públicos vinculados con el hampa para enriquecerse. Recrearse. Permanecer.

Y de paso, apagaría las "aspiraciones" de (D)Andy, vulgar y cínico ágrafo que no le llega ni a la suela de los zapatos a quien, según algunos analistas, "disputaría" la candidatura presidencial... en 2030.

Línea de Fuego

¿Por qué Club 51 le regaló boletos por casi 400 mil pesos al diputado Sergio García Luna y a su DATO PROTEGIDO para la Fórmula 1? Obsequios de ese precio sólo se dan por algo más valioso...Por sus logros en seguridad, salud, educación, empleo, atracción de inversiones, el gobernador de Coahuila, Manolo Jiménez, ocupa el primer lugar entre todos los gobernadores, evaluados por su desempeño, según algunas encuestas. Pero podría caer por las deslealtades de sus "experimentados", farsantes publirrelacionistas que le minan el camino...El adjetivo de miserables que Rocío Nahle lanzó contra quienes reprobaron la ejecución de la maestra Irma Hernández, se le regresó multiplicado. Con pruebas oficiales, eso fue. Incluso peor...No será invasión. Van a ser operaciones quirúrgicas. Y casi seguro, sin informarle a nadie.

EL MAÑANA RECOMIENDA