Hay alcaldes que no dan el ancho: MORENA

Aprovechando el asueto vacacional de la burocracia, AMÉRICO VILLARREAL ANAYA inició la semana realizando un recorrido de supervisión en varias obras que realiza su gobierno en la capital tamaulipeca, acompañado del secretario de Obras Públicas, PEDRO CEPEDA ANAYA.
La agenda de este pasado lunes la inició el gobernador asistiendo a la reunión de la Mesa de Seguridad, como lo hace puntualmente todos los días en que se encuentra en Victoria.
De ahí, Villarreal Anaya enfiló a las canchas de básquetbol de la Unidad Deportiva Adolfo Ruiz Cortines, en donde supervisó el avance que lleva la techumbre y las acciones de remodelación que se realizan en el gimnasio Manuel Raga, que una vez terminadas beneficiarán a las y los deportistas de Ciudad Victoria.
El siguiente punto del recorrido del gobernador fue la supervisión de las obras en el gimnasio "Américo Villarreal Guerra", de la Escuela Normal de Educadores "Estefanía Castañeda", en donde se sumó a la gira MIGUEL ÁNGEL VALDÉS GARCÍA, titular de la Secretaría de Educación.
Y hoy estará en la Ciudad de México gestionando recursos ante las dependencias federales para los proyectos estratégicos que impulsa su gobierno, cerrando la semana con la entrega de patrullas para reforzar el renglón de la seguridad pública,
Y sí, Américo descansa como más le gusta: trabajando.
Y ahí se me quedó en el tintero comentarles una observación de LUISA MARÍA ALCALDE LUJÁN, la presidenta del CEN del MORENA, y fue todo un pullazo porque en su consideración hay gobernadores y alcaldes morenistas que no se han comportado de acuerdo con la doctrina del partido y, por lo mismo, no han estado a la altura del compromiso.
Ahí te hablan Makito, como también a CARMENLILIA CANTUROSAS, ambos alcaldes, de Reynosa y Nuevo Laredo, respectivamente, que se han caracterizado por ser totalmente ajenos a las prédicas del MORENA, que por lo que respecta al columnista lo encuentro más que comprensible por la situación de que ninguno jamás en su vida han sentido lo que es traer una piedra en el zapato.
Los dos, desde el kínder, han estudiado en escuelas particulares aparte de que su niñez , así como la adolescencia, transcurrió en buenos sectores, de ahí que no supieron lo que era convivir ni con niños ni adolescentes en barriadas.
Por otra parte, no comparto la doctrina morenista de que hay que provenir del pueblo para ocupar cargos públicos, habida cuenta de que para los marrones por pueblo entienden las clases populares, lo que también resulta comprensible. Quienes se criaron en barrio y estuvieron en escuelas públicas traen dentro de su pecho un resentimiento hacia quienes llevaron una vida regalada, y cuando llegan al poder les escurre hasta por los poros esa sensación de animadversión.
Pero aun así, el que algunos hayan tenido buena calidad de vida no los excluye de formar parte del servicio público, aunque sí les obliga a comportarse con humildad, que esto tampoco quiere decir que anden andrajosos ni mucho menos, sino que actúen con conciencia de cuáles son sus alcances y limitaciones y con base a ello tener en mente los problemas de los demás, porque se ingresa al servicio público para ayudar.
O séase, que actúen con empatía, y no dan la impresión ni la alcaldesa de Nuevo Laredo ni el alcalde nuestro de traer en la mente los problemas de las clases populares. No se les puede pedir que piensen, se comporten y se vistan como los clásicos zurdacos -que se visten de una forma-, pero en cuanto entran al poder le entran al picadillo.
El caso es que MARÍA LUISA ALCALDE ya puso el dedo en la llaga, veremos si en lo sucesivo hay cambios de conducta entre la clase política morenista, como también está por verse si van a olvidarse de que arribar al servicio público es la oportunidad para resolver los problemas económicos propios y de su siguiente generación, y algunos lo han hecho hasta para los nietos.
Por eso no se comprendió mucho que digamos las críticas de MARÍA LUISA ALCALDE porque en ese mismo acto apapacharon a ADÁN AUGUSTO LÓPEZ HERNÁNDEZ, quien para la opinión pública está bajo sospecha de haber pasado por alto la enzoquetada que se dio quien fuera su secretario de Seguridad Pública en el gobierno de Tabasco, HERNÁN BERMÚDEZ REQUENA con la delincuencia de aquel rumbo.
Claro que hoy andan diciendo, empezando con la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM, que ellos no encubren, que investiguen hasta donde tope, con lo cual proyectan un aire de ingenuidad que no les queda, porque si hubiera pruebas de que ADÁN AUGUSTO LÓPEZ también se benefició con la enlodada de HERNÁN BERMÚDEZ REQUENA, lógicamente ya hubiera puesto pies en polvorosa.
No lo hace porque bien sabe hasta dónde va a llegar la lumbre, como aquí en Tamaulipas, que han vinculado a proceso a varios secretarios de la anterior administración estatal, pero ni un flamazo le ha llegado al que fuera el jefe de todos ellos.
Entonces, andar diciendo que investiguen hasta donde tope suena a una entelequia a las que son muy dados a recurrir en la política mexicana.
Y por nuestra madreada, paralizada y peligrosa Reynosa, tras haberse detenido a dos de los que andaban manipulando semáforos por la parte poniente de la ciudad, el tráfico vehicular se normalizó, lo que de paso demostró que las autoridades policiacas cuando quieren pueden.
Y ya con ese antecedente la sociedad civil deberá ser exigente cuando se presenten otros casos delictivos, aunque solamente ofendan a un perjudicado.
Y es que, oiga usted, si el delito ha seguido galopando por Tamaulipas, altiva y heroica, obedece a dos factores: el primero, el que hay padres de familia que fallaron en la obligación de educar a los hijos y, por otro, que la función de la prevención del delito ha sido tan insuficiente, que los muchachos descarriados o confundidos se animan a delinquir, y al hacerlo y darse cuenta que actuaron en impunidad eso estimula a seguirlo haciendo, y ahí la falla está en el Ministerio Público, que en lo que corresponde a Reynosa me han dicho que no cuentan con el suficiente personal de investigación para dar con los responsables de los delitos que a diario se cometen por nuestra madreada Reynosa.
Es una tarea basta y muy compleja la de lograr frenar el índice delincuencial, porque también ya se ha visto que en los estados en donde las estadísticas presumen seguridad es a consecuencia de la llamada paz delincuencial, la que se pega como si fueran tabiques, no con concepto, sino con corrupción.
Ese es otro problema que impide frenar la ola delictiva.
Y por hoy, BASTA.
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