Especiales

Cri-Cri: El Grillo Cantor que Marcó la Infancia de Generaciones

Explora el universo de Cri-Cri y adéntrate en las canciones atemporales de Francisco Gabilondo Soler, un legado literario que perdura.
  • Por: Agencia Reforma
  • 19 / Julio / 2025 - 10:58 a.m.
  • COMPARTIR
Cri-Cri: El Grillo Cantor que Marcó la Infancia de Generaciones

Gabilondo Soler ha sido (guardadas las proporciones, si quieren ustedes) nuestro Andersen, nuestro Carroll, nuestro Collodi.

"Contador de cuentos, el hombre que quiso ser grillo revitalizaba los asuntos de la literatura maravillosa y del cuento de hadas tradicional con primores o asperezas de lo vulgar y motivos de la vida moderna, cotidiana, frecuentemente mexicana".

Esto escribió José de la Colina en uno de los ensayos introductorios que abren el libro Francisco Gabilondo Soler. Canciones completas de Cri-Cri, reeditado en 2001 por Ibcon, la empresa del poeta y ensayista Gabriel Zaid. La primera edición fue en 1999.

El otro ensayo fue de Luis Ignacio Helguera, escritor y notable crítico musical. Cada canción tiene comentarios del propio Zaid, Alicia y Ana García Bergua, Fernando García Ramírez, Francisco Hinojosa, Eduardo Lizalde, Eduardo Mejía, Juan José Reyes, Pablo Soler Frost y Rafael Vargas.

Zaid convocó a los herederos del compositor, nacido el 6 de octubre de 1907 en Orizaba, Veracruz, a reunir en una edición a manera de poemario las piezas conocidas hasta entonces: 210, de las cuales 207 se conservan y tres estaban perdidas.

"Cantó prácticamente todas sus canciones en sus programas de radio (que tuvo de 1934 a 1961), pero no grabó en estudio (para disco) más que 116", se explica en el libro.

"Casi todas estas canciones las grabó una sola vez, con excepción de 'Campanitas', 'Juan Pestañas' y 'El marinero', que grabó dos veces.

"Otras ocho se conservan en grabaciones de archivo, tomadas en vivo del programa. Una fue grabada en estudio disquero por otros intérpretes (Tilín y Raulito), mas no por él. Tres fueron grabadas por Tin Tan en estudio cinematográfico. De las 77 restantes, no hay grabaciones de ningún tipo, aunque en la mayor parte de los casos se conserva la música, en partitura".

Así, el lector puede disfrutar por escrito de cada pieza, en tanto especialistas explican su valor literario y artístico.

* * *

En el centenario de su natalicio, Miguel Ángel Granados Chapa escribió en las páginas de EL NORTE:

"Francisco Gabilondo Soler tenía 27 años recién cumplidos, era padre de un hijo y una hija, había sido brevemente torero y boxeador, y calculista en un observatorio astronómico, así como pianista en centros nocturnos y estaciones de radio, cuando se convirtió en Cri-Cri, el Grillo cantor, que fue oído por primera vez por el público (el de la XEW) el 15 de de octubre de 1934 y que desde su nacimiento y más todavía al paso de los años, cautivaría a sus oyentes, los de entonces y los de hoy".

Granados, columnista de Grupo REFORMA, habló de aquel suceso del que surgiría el primer contenido en forma para los niños del País y de América Latina.

"En la emisión inicial, donde se estrenó el tema del programa ('¿Quién es el que anda aquí? Es Cri-Cri. Es Cri-Cri. ¿Y quién es ese señor? El Grillo cantor' que se incluía al comienzo y, con el cambio verbal oportuno, también al final, Francisco Gabilondo, que había dejado atrás su breve época de Guasón del teclado, toca también por vez primera dos de las piezas con que lo identifican sus oyentes décadas y décadas después: 'El chorrito' y 'Bombón I', más conocido como 'El rey de chocolate', y las no menos entrañables 'El ropero' y el 'Batallón de plomo'".

El autor recuerda la primera de ellas: "La gota de agua que da la nube / como regalo para la flor / en vapor se desvanece / cuando se levanta el sol ./ Y nuevamente al cielo sube / hasta la nube que la soltó. / La gotita sube y baja, baja y sube, / al compás de esta canción: / Allá en la fuente/ había un chorrito/ se hacía grandote/ se hacía chiquito. /Estaba de mal humor. / ¡Pobre chorrito, / tenía calor! (...)".

* * *

A partir del centenario de su natalicio, el historiador Enrique Krauze afirmó: "(Soler) Tenía un don particular para comprender los oficios humanos, los quehaceres de la vida práctica. Tenía el genio del animismo: insuflaba vida humana en el mundo de la naturaleza.

"En sus canciones, la música y la letra -observa Mario Lavista- empalman con perfecta armonía. Pero en esa producción memorable reside el mayor de los enigmas: ¿Qué extraña conjunción biográfica ocurrió en su vida para concentrar la mayor parte de su obra (las mejores 120 canciones, de un total de 210) en tan sólo tres años (1934-1936) de intensa creatividad?".

En realidad, los herederos informan que el repertorio del autor incluye 228 (por confirmar) composiciones, 121 de ellas grabadas, más de 500 personajes y 3 mil 560 páginas de textos y cuentos. Un legado grande e invaluable.

Ésas y "muchas otras perplejidades", dijo Krauze, lo asaltaron al releer la obra antológica que compiló y publicó Zaid en 1999, lo que reafirmó su vocación de editar la poesía popular con igual rigor que la poesía culta y que se había reflejado en Ómnibus de poesía mexicana (1970). Ojalá pueda reeditarse y volver a librerías.

Fabulador total, poeta sin lugar a dudas, Francisco Gabilondo Soler continúa su viaje por el tiempo con una obra que muy seguramente permanecerá por generaciones.

La exposición "¿Y quién es ese señor? Cri-Cri. Francisco Gabilondo Soler. Vida y obra", en el Museo del Noreste, que permanecerá hasta enero de 2026, lo confirma.

CANCIONES DE CRI-CRI

SALUDO

-¿Quién es el que anda aquí?

Es Cri-Cri! ¡Es Cri-Cri!

-¿Y quién es ese señor?

El grillo cantor!

DESPEDIDA

-¿Quién es el que anduvo aquí?

Fue Cri-Cri! ¡Fue Cri-Cri!

-¿Y quién es ese señor?

El grillo cantor!

DI... POR QUÉ

Di por qué

dime, abuelita,

di por qué

eres viejita.

Di por qué

sobre las camas

ya no te gusta brincar.

Di por qué

usas los lentes,

y por qué

no tienes dientes.

Di por qué

son tus cabellos

como la espuma del mar.

Micifú

siempre está

junto al calor,

igual que tú.

Di por qué

frente al ropero,

donde hay

tantos retratos,

di por qué

lloras a ratos,

dime, abuelita, por qué.

COCHINITOS DORMILONES

Los cochinitos ya están en la cama,

muchos besitos les dio su mamá,

y calientitos, todos con pijama,

dentro de un rato los tres roncarán.

Uno soñaba que era rey

y de momento quiso un pastel:

su gran ministro hizo traer

¡quinientos pasteles nomás para él!

Otro soñaba que en el mar

en una lancha iba a remar;

mas de repente, al embarcar,

se cayó de la cama y se puso a llorar.

El más pequeño de los tres,

un cochinito lindo y cortés,

ése soñaba con trabajar

para ayudar a su pobre mamá.

Y así soñando, sin despertar,

los cochinitos pueden jugar;

ronca que ronca y vuelta a roncar,

al País de los Sueños se van a pasear.

EL MAÑANA RECOMIENDA