Columnas - Dra. Yirla Paola García López

"Cáncer de piel: lo que todos debemos saber para detectarlo a tiempo"

  • Por: DRA. YIRLA PAOLA GARCÍA LÓPEZ
  • 25 AGOSTO 2025
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"Cáncer de piel: lo que todos debemos saber para detectarlo a tiempo"

El cáncer de piel es hoy en día uno de los padecimientos más frecuentes en el mundo, y México no es la excepción. A diferencia de otros tipos de cáncer, el de piel tiene una característica que lo vuelve particularmente relevante: es visible. Esto significa que, con el conocimiento adecuado, es posible identificarlo en etapas tempranas y así aumentar las posibilidades de un tratamiento exitoso. En Reynosa y en el noreste del país, las altas temperaturas, la exposición solar prolongada y la falta de cultura en el uso de protección solar se han convertido en factores de riesgo que no debemos ignorar. La piel, siendo el órgano más extenso de nuestro cuerpo, merece la misma atención y cuidado que cualquier otro sistema vital.

¿Qué es el cáncer de piel? 

El cáncer de piel se produce cuando las células cutáneas comienzan a multiplicarse de manera anormal y descontrolada. Los principales tipos son:

· Carcinoma basocelular: el más frecuente; suele crecer lentamente y rara vez se disemina, pero puede causar daño local si no se trata.

· Carcinoma epidermoide: un poco más agresivo, con posibilidad de extenderse si se descuida.

· Melanoma: el más peligroso, ya que tiene alta capacidad de propagarse a otros órganos; sin embargo, detectado a tiempo, puede curarse.

Factores de riesgo: 

Existen condiciones que aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de piel: exposición frecuente y sin protección a la radiación solar, uso de camas de bronceado, tener piel clara, ojos claros o cabello rubio o pelirrojo, antecedentes familiares o personales de cáncer de piel, quemaduras solares repetidas, especialmente durante la infancia, sistema inmunológico debilitado. En Reynosa, donde las jornadas al aire libre son comunes y la radiación solar es intensa prácticamente todo el año, estos factores cobran mayor relevancia.

¿Cómo identificar las señales de alarma? 

Una herramienta muy útil para la población es la regla del ABCDE, que ayuda a reconocer lunares sospechosos:

· A – Asimetría: una mitad del lunar no es igual a la otra.

· B – Bordes: irregulares, difusos o mal definidos.

· C – Color: variaciones dentro de la misma lesión (negro, café, rojizo o blanquecino).

· D – Diámetro: mayor de 6 mm, aproximadamente el tamaño de un borrador de lápiz.

· E – Evolución: cualquier cambio en tamaño, forma, color o síntomas como picazón o sangrado.

Cualquier lunar, mancha o lesión que cumpla con estas características debe ser valorado de inmediato por un médico dermatólogo.

Prevención: 

La clave está en nuestros hábitos. El cáncer de piel, en gran medida, es prevenible. Algunas medidas sencillas pueden hacer una gran diferencia:

· Usar protector solar diariamente, incluso en días nublados.

· Evitar la exposición al sol entre las 11 de la mañana y las 4 de la tarde.

· Utilizar ropa de manga larga, sombreros y gafas con protección UV.

· No recurrir a camas de bronceado.

· Revisar la piel periódicamente y acudir al médico ante cualquier duda.

Es importante destacar que en los niños y adolescentes la prevención es aún más valiosa, pues la piel tiene memoria: los daños solares acumulados en la infancia se reflejan en la edad adulta.

Reflexión final: 

Vivimos en una región donde el sol es parte de nuestra vida diaria. Nos acompaña en el trabajo, en el camino, en las actividades cotidianas. Pero ese mismo sol que nos da energía y vitalidad también puede convertirse en un enemigo silencioso si no lo enfrentamos con responsabilidad. El cáncer de piel no distingue edades, género ni condición social. Puede afectar a cualquiera. Por eso, cuidar nuestra piel no es un asunto de vanidad, sino de salud. La detección temprana salva vidas. Un chequeo médico a tiempo puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y un diagnóstico tardío con complicaciones. Y lo más importante: no olvidemos que el mejor tratamiento siempre será la prevención.

Cuidar la piel es cuidar la vida. Y en un entorno como el nuestro, donde el sol brilla con fuerza, el compromiso con nuestra salud debe brillar aún más.


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